Fortalecer El Músculo De La Voluntad

Según los últimos estudios en psicología, una persona con fuerza de voluntad tiene más posibilidades de tener éxito que una persona inteligente. Vaya afirmación… Estaremos de acuerdo en que para conseguir algo que merece la pena, esforzarse es clave. Pero no es menos cierto que no siempre tenemos la fuerza de voluntad necesaria que es imprescindible para crear esas rutinas o hábitos que nos ayudan tanto en nuestro día a día.

Pero eso tampoco es un impedimento insalvable. No nacemos con una determinada cantidad de fuerza de voluntad. La voluntad es como un músculo, puedes entrenarla y desarrollarla. La educación de la voluntad es una tarea personal, progresiva e implica afrontar --y vencer--  los impulsos del día a día. Porque el verdadero objetivo de la voluntad es superarse a uno mismo para conseguir esa mejor versión de uno mismo a la que todos aspiramos.

A continuación te proponemos algunas recomendaciones para desarrollar tu fuerza de voluntad:

La voluntad es como un músculo: necesita que lo ejercites

Da un pequeño paso cada día: con constancia pero poniéndote pequeños retos. No intentes conseguir algo grande al principio. Empieza conquistando pequeños retos y afianzándolos. Poco a poco.

Sí, haz cinco comidas al día.

Cuando nos falta glucosa en sangre nuestra capacidad de autocontrol se resiente. De ahí que los expertos recomienden no saltarse ninguna comida para conservar la fuerza de voluntad que necesitamos para adquirir un nuevo hábito como dejar de fumar, empezar a hacer ejercicio o, incluso una dieta...

Tensión muscular.

Hay un truco bastante curioso para ejercer el autocontrol y luchar contra esos repentinos impulsos. Si cuando notamos que se nos hace la boca agua ante un pastel tensamos los bíceps o los músculos de la mano durante un minuto, nos resultará más sencillo evitar la tentación.

Si eso no basta, busca algún compañero en el camino

Puede ser buena idea encontrar a otra persona que comparta el objetivo para recorrer el camino juntos. Entre ambos os ayudaréis en los momentos de flaqueza.

Piensa  y elige cuidadosamente el ámbito en la que te gustaría mejorar.

Si hay diferentes áreas, es mejor optar por una cada la vez.

Prémiate

Si has logrado tu objetivo a base de fuerza de voluntad, concédete un premio. Sabes qué es lo que más te gusta, date ese capricho que tanto anhelas. Eso si, no cada día.

Haz algunas buenas acciones.

Hacer una buena acción aumenta nuestra fuerza de voluntad y nuestra resistencia física.

¡Comprométete contigo mismo para conseguir esa mejor versión de ti mismo!

Slendertone